Autoescuelas con el agua al cuello

Autoescuelas con el agua al cuello

Las matrículas suelen aumentar en el mes de mayo y a eso se aferran las autoescuelas para tratar de salvar las pérdidas de todo el año, pero esta vez el repunte no llegó hasta julio.

 

Es un clásico de todos los veranos: acaba el curso escolar y las autoescuelas se llenan de jóvenes dispuestos a obtener el carné de conducir cuanto antes. Sin embargo, en esta ocasión ese momento era muy esperado por los propietarios de las autoescuelas que veían en ese repunte la única posibilidad de salvar la catastrófica situación económica por la que atraviesan desde hace al menos cinco años.

“Ha sido un año especialmente malo, con unos datos de negocio peores que nunca y una pérdida de alumnos del 40%, así que esperábamos como agua de mayo que la cosa despegara como lo suele hacer todos los años en esta época, pero ni siquiera eso sucedió, porque generalmente ya se nota movimientos desde finales de mayo o comienzos de junio por el final de las clases en los institutos y en esta ocasión no ha sido hasta julio”, confirmaban esta semana desde la Asociación Canaria de Centros de Formación Vial, antes de anunciar que desde que termine el verano los principales empresarios tienen previsto reunirse para analizar la situación.

El estado financiero es tan complicado que la mayor parte de las autoescuelas ha tenido que prescindir de la plantilla y son los propietarios los que directamente imparten las clases teóricas y prácticas.

Además, se ha desatado una guerra de precios tal, que el margen de beneficio apenas existe y solo se trabaja para cubrir gastos a la espera de que haya tiempos más prósperos.

“Los que aguanten, ganarán”, considera la asociación empresarial, desde la que se recuerda que “hay ofertas de casi todo tipo y eso está muy bien para los clientes que lo agradecen, pero al mismo tiempo colocan a las empresas en una situación muy complicada desde el punto de vista de la liquidez y muchas han caído y es muy posible que otras lo seguirán haciendo en poco tiempo”.

Pero, ¿cómo se ha llegado a esta situación si hoy en día conducir es básico para casi todo? Obviamente la crisis económica es la causa principal y se nota en el hecho de que si hace cinco o seis años la gran mayoría de los alumnos (hasta un 80 por ciento) tenía entre 18 y 20 años, en la actualidad tienen entre 21 y 22.

“Las familias no tienen dinero para pagar la autoescuela y sobre todo para adquirir un coche, así que se dan prioridad a las necesidades vitales como son la hipoteca o la alimentación y se deja este tipo de gastos en segundo lugar, para cuando se pueda”, aseguran desde la Asociación Canaria de Centros de Formación Vial para los que esta situación no va a cambiar a corto plazo.

“Muchos de los alumnos que tenemos se matriculan porque sus padres se lo regalan por haber aprobado o terminado algún estudio. Para muchas familias es un lujo”, añaden, por lo que consideran que hasta que la situación económica no mejore “y mucho” es poco probable que las autoescuelas vuelvan a llenarse como hace apenas seis o siete años.

“Ahora las necesidades son muy diferentes”, sentencian.

La reducción de las clases prácticas para ajustar los gastos dispara los suspensos

La Asociación Canaria de Centros de Formación Vial confirma la alarma dada por la Confederación Nacional de Autoescuelas (CNAE) la semana pasada en la que alertaba del aumento de los suspensos en el examen práctico de conducir.

“Los alumnos hacen cada vez menos prácticas porque no tienen dinero y quieren ajustar el gasto al máximo y eso significa que suspenden más porque no se preparan como deberían y se precipitan, incluso en contra del criterio del profesor”, detallas los empresarios canarios.

Y que el coste medio de obtener el permiso de circulación en Canarias está entre los 700 y los 800 euros.

La Dirección General de Tráfico (DGT) achaca el fenómeno a que los alumnos de las autoescuelas acuden peor preparados a las pruebas porque no hacen las suficientes prácticas o porque estas no les preparan adecuadamente, por lo que recomienda elegir con responsabilidad un centro educativo, sobre todo en meses como agosto, que muchos jóvenes aprovechan para preparar el examen de conducir.

Para una buena elección, la asociación de centros educativos estima fundamental no fijarse exclusivamente en el precio o en las ofertas de los cursos, atendiendo algunos criterios básicos, como que una vez localizado el centro elegido es conveniente preguntar a un antiguo alumno cuál fue el trato que recibió y qué resultado obtuvo.

Es conveniente solicitar información en la autoescuela con todo detalle los horarios de las clases teóricas y prácticas, así como sus precios y comprobar que en el contrato, que obligatoriamente se debe suscribir con el centro, figuran el precio de las clases teóricas y prácticas, y el precio de la tramitación de los documentos o el de la renovación de los mismos.

Si la autoescuela dispone de una oferta especial , hay que cerciorarse de que está reflejada fielmente en el contrato. Es también muy útil guardar la publicidad de la oferta, junto con la copia del contrato. Además, se debe recordar que la tasa para examen es la misma en todo el país y que es de 89,40 euros.

Y es que la base para ser un buen conductor es recibir una buena formación.

http://eldia.es/2014-08-17/canarias/3-Autoescuelas-agua-cuello.htm

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